No soy nada y soy eterno
eterna impotencia oscura.
Voz que se pierde en susurro
alma que almas enluta.
Ojos áridos sin luz,
ojos de obra inconclusa.
Sonrisa nunca advertida:
helada sombra de gruta.
Existencia sin razón,
vida sin olmos ni luna.
Lo hecho nada ha valido,
sólo temores y angustias.
El amor esta deforme
en languidez de la bruma,
el canto ya es canto sordo,
sin matices y sin música.
¿Para qué vivir así
si mis cantos no se escuchan?
¿De que me sirve llorar
si yo he tenido la culpa?

Fragmento "La Tumba" José Agustín.