Al caer la noche, dibujo tu sombra sobre mi cama, trato de tocar tu recuerdo.

Intento persuadir al deseo que devora mi alma por tenerte conmigo; y sacrifico mi libertad atándome a la de tu ausencia.
Al caer esta solitaria noche recuerdo tantas otras en tus brazos, y el recuerdo de tu calor devora mi piel.

Me preguntas el por que de mi miedo Y yo enmudezco sin poder responder, no lo se tal vez sea el que mi corazón inerte a comenzado a latir de nuevo, tal vez sea que los sentimientos que destruí se han comenzado a levantar de entre los escombros de esta alma marchita.

No puedo dar mas de lo que tengo... he perdido tanto que no se como me mantengo en pie, y no tengo fuerzas ya para luchar contra el miedo que me tiene a su merced, solo te ofrezco la poca alma que me queda, la pocas alegrías de mi vida, las tantas locuras de mi mente, mi mente hundida en el abismo... te ofrezco mi soledad lo único real en mi vida, mi melancolía, mis lagrimas y mis pocas sonrisas, te ofrezco el puñado de cenizas de este ser que aun no se ha llevado el viento, mis pocos recuerdos, mis Ángeles y demonios, mis sueños, mi realidad, mis triunfos y derrotas, mi mano que se funde con la tuya, mi esencia que hoy complementas, solo te ofrezco el hoy, lo único verdadero y real, y lo único que te voy a dejar si algún día el viento decide llevarse mis cenizas... es el recuerdo del hoy.
PGT.
17- Septiembre- 2004.